martes, 8 de marzo de 2011

Hàbito 4: Pensar Ganar- Ganar

Muchas veces vamos por la vida compitiendo con otras personas para ser mejores, ya sea en la escuela, en la universidad, en nuestras actividades recreativas, e incluso cuando empecemos a trabajar, nos veremos influenciado por el deseo de competir para ser recocido como el mejor. El problema es que muchas veces caemos en la actitud Ganar- Perder, y esta forma de pensar siempre llenara nuestro corazón de sentimientos negativos.

Al igual que en el vídeo, la forma de pensar Ganar- Perder siempre terminará perjudicando a ambas partes. Muchos pensarán que la vida entera se trata de competencia, pero en realidad no es así en las relaciones, ya que estas son de suma importancia para nosotros.
Afortunadamente, existe una forma mucho mejor. Se conoce como el pensar Ganar- Ganar, la cual, es una actitud hacia la vida, un marco de referencia mental que dice: "Yo puedo ganar, y tú también. No es o tú o yo, sino ambos". Pensar Ganar-Ganar es el fundamento para llevarse bien con los demás.

GANAR-PERDER: LA ACTITUD DEL TÓTEM

Ganar-Perder es una actitud competitiva. Por eso Sean Covey, la llama la actitud del tótem: "No me importa que tan bueno sea, en tanto que yo este encima de ti en el tótem". Las relaciones, amistades y la lealtad son secundarias para ganar el juego, ser mejor y salirte con la tuya.

No te sientas mal si a veces piensa en ganar y en perder, porque muchas veces somos formados para hacer esto desde muy pequeños. Pero tenemos la fortaleza para ser proactivos y elevarnos por encima de este condicionamiento Ganar-Perder.

Algunas de las cosas que hacemos cuando tenemos una actitud Ganar-Perder son:
  • Utilizar a otras personas, físico o emocionalmente, para tus propios propósitos egoístas.
  • Tratar de avanzar a expensas de los demás.
  • Difundir rumores sobre otra persona (como si disminuir a alguien te hiciera más fuerte).
  • Insistir con siempre salirte con la tuya, sin que te importen los sentimientos de los demás.
  • Sentir celos o envidia cuando le sucede algo bueno a otro.
A fin de cuentas, Ganar- Perder generalmente te llevará a estar solo en el mundo, sin amigos que quieran compartir contigo.

PERDER-GANAR: EL TAPETE

Al principio, Perder-Ganar se ve bien, pero es tan peligroso como Ganar-Perder. Es el síndrome del tapete. Dice "Haz lo que quieras conmigo. Límpiate lo pies en mí. Todos los demás lo hacen".

Perder-Ganar es una actitud de debilidad, en donde prefieres ceder a todo, en vez de defender tus ideas, dejas que los demás se salgan con la suya, y luego te veras a ti mismo fijarte bajas expectativas y comprometiendo tus normas una y otra vez.

Si adoptas Perder-Ganar como tu actitud básica ante la vida, entonces los demás te pisotearán, además siempre tendrás que ocultar tus sentimientos, lo que no es saludable. Perder-Ganar está bien si el asunto no es importante para ti. Que los demás ganen en las cuestiones pequeñas y será un depósito en su CBR. Pero siempre defiende las cosas que sean importantes para ti.

PERDER-PERDER: LA ESPIRAL DESCENDENTE

Perder-Perder es lo que generalmente sucede cuando se reúnen dos personas Ganar-Perder. Como lo muestra el vídeo al principio, si lo que se quiere es ganar a toda costa, y la otra persona también quiere ganar a toda costa, entonces ambos terminarán perdiendo. Perder-Perder también ocurre cuando una persona se obsesiona de forma negativa con otra persona.

GANAR-GANAR: EL BUFFET EN QUE PUEDES COMER TODO LO QUE PUEDAS

Ganar-Ganar es creer que todos pueden ganar. Es al mismo tiempo agradable y difícil. Te preocupas por los demás y quieres que todos tengan éxito. Pero también te preocupas por ti mismo, y también quieres tener éxito. Ganar-Ganar es más abundante. Es creer que hay suficiente éxito para dar y repartir. No es lo tuyo o lo mío. Es de todos.

¿Cómo podemos pensar Ganar-Ganar? Sean Covey, sugiere dos formas: ganar la victoria privada, y evitar los tumores gemelos.
  1. Ganar Primero la Victoria Privada: Todo comienza contigo mismo. Si te sientes extremadamente seguro, pero no pagaste el precio para ganar la victoria privada, te será muy difícil en pensar Ganar- Ganar. Te sentirás amenazado por los demás. Te será difícil sentirte feliz por sus éxitos. Será difícil compartir elogios o el reconocimiento. Las personas inseguras se sienten celosas con mucha facilidad. Recuerda que primero necesitas sentirte bien contigo mismo para lograr sentirte bien con los demás, al aumentar tu autoestima no te sentirás inferior a los demás. La seguridad personal es el fundamento para Ganar- Ganar.
  2. Superar los tumores gemelos: Existen dos hábitos que, como tumores, pueden carcomerte lentamente desde tu interior. Son gemelos y sus nombres son competir y comparar. Es practicamente imposible pensar en Ganar-Ganar teniéndolos:
  • Competir: la competencia puede ser muy saludable. Nos impulsa a mejorar, a dar más de nosotros mismos. Sin ello, sin ello no podríamos saber hasta dónde podemos llegar. Pero hay otro lado de la competencia que no es tan saludable.

La diferencia es la siguiente: la competencia es saludable cuando compites contra ti mismo, o cuando te desafía a dar lo mejor de ti mismo. La competencia se hace oscura cuando relacionas tu autoestima con el ganar, o cuando la utilizas para ponerte por encima de otro.

  • Comparar: este es el gemelo de la competencia, y es igual de canceroso. Compararte con los demás sólo puede traerte estrés y desilusiones. Tenemos que comprender que todos estamos en distintos programas de desarrollo. Social, mental y físicamente.

El comparnos con los demás nos hace sentirnos como en una montaña rusa. Subimos y bajamos, sintiéndonos inferiores en un momento y superiores en otros, confiados en un momento, e intimidados al siguiente. La única buena comparación es compararte con tu propio potencial.

Los frutos del Ganar-Ganar son realmente buenos. Primero tienes que tener en cuenta que el Ganar-Ganar se contagia. Al darse cuenta de que eres de corazón generoso, ayudas a los demás a tener éxito y estas dispuesto a competir el reconocimiento, tus compañeros de clase y otras personas querrán compartir más contigo.

Sin embargo, hay veces en que no importa cuándo se trate, no se puede hallar una solución Ganar-Ganar. Puede ser que la otra persona se incline tanto por el Ganar-Perder, que ni siquiera tengas ganas de acercártele. En tales situaciones, no debes rebajarte o permitir que te pisoteen. En vez de ello, opta por Ganar-Ganar o no hay trato. En otras palabras, si no puedes hallar una mejor solución que funcione para ambos, decide no jugar.

PASOS DE BEBÉ

  1. Ubica un aspecto de tu vida en donde más luches con las comparaciones. Tal vez se trate de ropas, rasgos físicos, amigos o talentos.
  2. Si prácticas deportes, demuestra el espíritu deportivo. Elogia a alguien del equipo contrincante al terminar el partido.
  3. Si alguien te debe dinero, no temas mencionarselo de forma amistosa.
  4. Sin importar si ganes o pierdas, juega con barajas, juegos de mesas o de computadora con los demás, sólo por divertirte.
  5. Piensa en una persona a la que consideres un modelo de Ganar-Ganar. ¿Qué hay en esa persona que más admiras?

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